Rumbo al 2030: ven complicado el panorama para Adán Augusto y sin definiciones en Tamaulipas
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS. — Tras los recientes acomodos y decisiones al interior de Morena, el panorama político nacional rumbo a 2030 luce complejo e incierto, especialmente para figuras como el senador Adán Augusto López Hernández, quien prácticamente se habría quedado «sin baraja» para construir una aspiración presidencial, al tiempo que en Tamaulipas la sucesión estatal aún permanece lejana y sin favoritos claros, afirmó la exsubsecretaria de gobernación y actual diputada local del PRI Paloma Guillén Vicente.
En un encuentro con medios de comunicación, la legisladora local señaló que, conociendo la trayectoria y el perfil de López Hernández, difícilmente se mantendrá al margen o resignado ante las circunstancias actuales.
«Yo sí conozco a Adán Augusto y no creo que se vaya a quedar muy tranquilo comiéndose las uñas pensando en que prácticamente no tiene ya ninguna baraja. Él estaba intentando ver cómo construir su candidatura para el 2030», afirmó ante los reporteros.
Lectura compleja a nivel nacional y estatal
Al ser consultada sobre las posibles repercusiones electorales que estos desencuentros y reconfiguraciones de poder puedan generar al interior de Morena, advirtió que el momento actual exige prudencia, ya que las variables políticas son difíciles de interpretar tanto en el centro del país como en los estados.
«Las lecturas ahorita son muy complicadas. Y al estar así de complicadas, adelantar una visión en Tamaulipas, si nacionalmente no la vemos o vemos todavía brumoso, pues para Tamaulipas todavía falta», subrayó.
Sin señales de sucesión en el gobierno de Tamaulipas
Respecto al escenario local en Tamaulipas, descartó que desde la administración estatal existan líneas o dados cargados hacia algún actor político con miras al relevo gubernamental.
De acuerdo con sus declaraciones, el gobernador parece no tener prisa alguna por enviar señales de favoritismo, manteniendo un equilibrio dinámico donde diferentes perfiles suben y bajan en la escena pública sin una inclinación definitiva:
«El gobernador parece no tener ninguna prisa en dar alguna señal para alguien en particular. Por lo menos yo no lo he visto de que haga alguna preferencia; de repente sube a uno, pero luego lo baja y luego lo sube», concluyó.



