Pantallas disparan riesgo de miopía entre niños y jóvenes
Redacción
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El uso excesivo de celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos podría acelerar la aparición de miopía entre niños y jóvenes, debido a que pasar largos periodos enfocando objetos a corta distancia modifica sus hábitos visuales, advirtió Jairo Sánchez, fundador y director médico del Instituto Oftavisión.
El especialista señaló que las pantallas se han incorporado a prácticamente todas las actividades de las nuevas generaciones, desde el entretenimiento hasta las tareas escolares, lo que reduce el tiempo que dedican a observar objetos lejanos y a realizar actividades al aire libre.
“Hoy por hoy las tabletas y todas las pantallas nos están robando visión”.
Sánchez explicó que uno de los factores que preocupa es el tiempo que los menores permanecen concentrados en objetos cercanos, una práctica que puede contribuir al desarrollo de miopía y aumentar la necesidad de utilizar lentes desde edades tempranas.
“Hoy por hoy hay mucha miopía gracias a que los niños se acostumbran exclusivamente más del 70% de su tiempo a mirar en visión cercana”, detalló.
La advertencia cobra relevancia ante los resultados de un tamizaje médico realizado por la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), en el que se detectó que tres de cada 10 alumnos de educación básica presentaron problemas de visión.
La miopía dificulta distinguir con claridad los objetos lejanos y puede relacionarse con diversos factores, entre ellos la predisposición genética, los hábitos visuales y el tiempo que se dedica a actividades en espacios exteriores.
El director médico de Oftavisión explicó que mantener la mirada durante periodos prolongados en una pantalla limita la alternancia entre distintas distancias de enfoque, por lo que recomendó prestar atención a las rutinas de los menores.
“Si nosotros estamos mirando siempre la tableta, desarrollamos muy probablemente problemas como la miopía. Si nada más estamos mirando de cerca, entonces nuestros músculos empiezan a llevarnos hacia la miopía”.
El problema, agregó, no se limita a las actividades escolares, pues los niños y adolescentes también utilizan dispositivos para jugar, ver videos y comunicarse, lo que puede extender su exposición durante varias horas al día.
A esto se suma la falta de pausas y de actividades que les permitan observar su entorno a mayores distancias, una situación que, de acuerdo con el especialista, puede afectar el desarrollo de sus hábitos visuales.
“Nos roban la capacidad de poder desarrollar nuestra visión a más de 10 metros de distancia”.
Ante este panorama, Sánchez recomendó a las familias establecer límites en el uso de dispositivos electrónicos e incorporar descansos durante las actividades que requieren mantener la mirada de cerca.
Como medida práctica, sugirió que después de aproximadamente 20 minutos de lectura o de uso de pantallas los menores interrumpan la actividad y dirijan la mirada hacia objetos ubicados a una distancia de entre 10 y 20 metros.



