LA JUSTICIA QUE SE VE: CUANDO EL DERECHO SALE DEL ESCRITORIO Y ENTRA AL ESTADO.
Por: Luis Enrique Arreola Vidal.
La justicia no se fortalece con discursos.
Se fortalece con presencia.
No se construye con boletines.
Se construye con puentes.
Y en Tamaulipas, donde durante años la confianza pública ha sido un recurso escaso —como el agua en tiempos de sequía—, hay gestos que no son menores: son señales.
Porque cuando el gremio jurídico se mueve, cuando se organiza, cuando camina unido hacia el corazón institucional del estado, no está haciendo turismo político:
está enviando un mensaje.
Un mensaje simple, pero contundente:
El Derecho no puede ser espectador. Tiene que ser actor.
I. LA CAPITAL COMO ESCENARIO: LA JUSTICIA SE MIDE EN TERRITORIO
Ciudad Victoria no es solo la capital administrativa.
Es el centro nervioso de las decisiones.
Es donde la ley se interpreta.
Donde la autoridad se firma.
Donde la justicia se presume… o se demuestra.
Por eso, la visita del Colegio de Abogados de Tamaulipas, con más de 50 litigantes presentes, no es un acto protocolario más.
Es un hecho político-jurídico.
Un gesto de unidad.
Una declaración de intención.
Porque el abogado no solo litiga:
representa al ciudadano frente al poder.
Y cuando ese ciudadano siente que no hay puerta, que no hay oído, que no hay respuesta, lo que se rompe no es un expediente:
se rompe el pacto social.
II. ENTRAR AL PLENO: LA SEÑAL MÁS IMPORTANTE NO ES LA FOTO, ES EL MENSAJE
La jornada inició en el Pleno del Supremo Tribunal de Justicia del Estado.
Ahí donde se define el pulso real de la justicia:
la interpretación, el criterio, la ruta institucional.
Y al final, la recepción por parte de la Magistrada Presidenta, Mtra. Tania Contreras López, fue más que cortesía: fue un mensaje de apertura.
Porque en tiempos donde la justicia suele percibirse lejana, fría, inaccesible, la presencia del gremio es un recordatorio esencial:
La justicia no es un edificio. Es un vínculo.
Y ese vínculo se fortalece cuando la autoridad entiende que escuchar no debilita:
legitima.
Cuando una magistrada presidenta reconoce la importancia del gremio, está reconociendo algo más grande:
Que no hay justicia sólida sin litigantes profesionales.
Que no hay sistema sano sin contrapesos técnicos.
Que no hay legitimidad sin diálogo.

III. FINANZAS Y DERECHO: EL PUNTO DONDE MUCHOS EXPEDIENTES MUEREN EN SILENCIO
Después vino el segundo encuentro:
la visita al Secretario de Finanzas, Lic. Carlos Irán Ramírez González.
Para algunos, puede parecer un tema administrativo.
Pero en el mundo real, en el mundo del ciudadano común, en el mundo donde la burocracia se vuelve laberinto, las finanzas públicas también son justicia.
Porque la justicia no solo se dicta en sentencia:
también se decide en trámites, pagos, tiempos, procesos.
Ahí donde muchos procedimientos se vuelven eternos.
Ahí donde la lentitud se vuelve castigo.
Ahí donde la ineficiencia se convierte en negación.
Y por eso este acercamiento tiene sentido:
cuando Derecho y Finanzas dialogan, el Estado funciona.
Cuando no lo hacen, el ciudadano paga la factura.
IV. EL GREMIO QUE SE ORGANIZA NO BUSCA PRIVILEGIOS: BUSCA FUNCIONAMIENTO.
La declaración del Mtro. José Isabel Luna Chávez, Presidente del Colegio, sintetiza el fondo del movimiento:
Apertura.
Diálogo.
Cooperación.
Profesionalización.
Palabras que suenan simples, pero en la práctica significan algo enorme:
instituciones que trabajan juntas.
Y eso, en un estado donde la justicia y la confianza han tenido momentos difíciles, es un paso correcto.
Porque el Colegio no está pidiendo concesiones.
Está exigiendo lo mínimo indispensable para un estado moderno:
• canales de comunicación efectivos,
• procesos más ágiles,
• trato institucional,
• profesionalización continua,
• y un sistema donde el ciudadano no sea rehén del trámite.
V. EL VERDADERO RETO: QUE ESTO NO SEA UN EVENTO, SINO UN MÉTODO
Aquí está el punto decisivo.
Porque Tamaulipas no necesita solo reuniones bonitas.
Necesita continuidad.
No necesita solo gestos.
Necesita estructura.
No necesita solo cordialidad.
Necesita resultados.
La foto sirve.
El comunicado suma.
El acto se celebra.
Pero el verdadero triunfo es otro:
Que esta vinculación se convierta en una ruta permanente.
Que el gremio sea escuchado en serio.
Que los acuerdos se traduzcan en mejoras visibles.
Que el ciudadano lo note en su vida real.
Porque al final, el Derecho no se mide en discursos.
Se mide en experiencia:
¿Te atendieron?
¿Te resolvieron?
¿Te respetaron?
¿Te respondieron?
Eso es justicia.
CUANDO EL DERECHO SE ORGANIZA, EL ESTADO SE ENDEREZA.
Un Colegio unido no es solo una asociación.
Es un contrapeso técnico.
Es una fuerza de orden.
Es un muro contra la improvisación.
Y cuando ese Colegio se convierte en puente con el Poder Judicial y el Ejecutivo, pasa algo importante:
la justicia deja de ser promesa… y empieza a ser construcción.
En Tamaulipas, donde muchas veces la ley se ha sentido distante, estos actos importan.
Porque un estado no se salva con propaganda.
Se salva con instituciones.
Y las instituciones se fortalecen cuando el Derecho no se calla, no se dispersa y no se rinde.
Se fortalece cuando el Derecho camina junto, de frente, con dignidad.
Porque al final, la justicia no es un favor del poder.
Es una obligación del Estado.
Y hoy, el gremio jurídico lo recordó con claridad:
La justicia no se pide. Se exige.
Y también se construye.

















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