Feria de Ninfa, costosa y opaca
Redacción
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A unas horas del arranque de la Feria Tamaulipas, el regidor y presidente de la Comisión de Desarrollo Económico, Daniel Alexander Pérez Vázquez, cuestionó lo costosa que es, y que no existe transparencia en los ingresos que le generan al estado.
Señaló que, por segundo año consecutivo, insistirá en que la feria sea accesible para las familias y represente oportunidades reales para los empresarios locales, pues consideró que los precios de entrada, alimentos, espectáculos y espacios comerciales contradicen el discurso de que se trata de un evento para todos los tamaulipecos, como lo ha señalado la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deandar.
“Todos sabemos que los precios de la feria están altísimos, carísimos. No es una feria del pueblo como bien lo pregonan en el Gobierno estatal”.
Pérez Vázquez sostuvo que la discusión no debe limitarse al costo de los boletos, sino extenderse a la manera en que se administran los recursos y se distribuyen los beneficios económicos de uno de los eventos de mayor convocatoria en la capital.
“Lo que nosotros queremos saber es qué está pasando con la organización de la feria, por qué no vemos reflejado ese discurso de que es para todos los victorenses y para todos los tamaulipecos los precios accesibles de la feria”, cuestionó.
El regidor dijo que ha presentado solicitudes de información mediante oficios y planteamientos en el Cabildo para conocer cuánto se obtiene por concepto de taquilla, cuánto pagan los comerciantes por instalarse y qué aportaciones realiza el Gobierno estatal para financiar los espectáculos y la operación del recinto.
“Hay que dejar algo bien en claro, yo no vengo a decir, no venimos aquí a decir que alguien se está robando los recursos, no venimos aquí a decir que los desaparecen; queremos saber en qué se administran, en dónde van a parar estos recursos, cuánto se recauda realmente”, puntualizó.
El presidente de la Comisión de Desarrollo Económico sostuvo que los precios dentro del recinto representan un obstáculo para las familias que desean acudir y consumir, especialmente después de la temporada de menor actividad comercial que, según describió, afecta al sector restaurantero durante agosto y principios de septiembre.
Explicó que, tras el periodo vacacional y los gastos relacionados con el regreso a clases, los negocios comienzan a recuperar sus ventas hacia mediados de septiembre, pero la llegada de la feria modifica nuevamente la dinámica del consumo.
A su juicio, el evento debería generar oportunidades para los empresarios de la capital y no convertirse en un espacio donde los costos de participación limiten el acceso de los pequeños negocios.
“Lo que queremos es mejorar el tema, tanto del desarrollo económico de los victorenses, que tengan una mejor oportunidad para poder participar en los negocios locales que ahí se emplean en la feria y también para el victorense, que tenga accesibilidad real a la feria”.



